¡BIEN QUE LO PUEDES CREER!

•12 diciembre, 2011 • 51 comentarios
 
Villancico
¡Y te lo puedes creer
el Niño y el Buey conversan
en el Portal de Belén!
Les han traído comida
los pastores de la Sierra;
son productos de la tierra
que florece agradecida…
Jamón, queso, mantequilla
y tarros de rica miel.

 

Bien te lo puedes creer
que el Niño y el Buey comparten
en el Portal de Belén.

Hay niños que nada ingieren
-Le dice Jesús al Buey-
No me parece de Ley
comer mientras otros mueren.
Si los pobres nada tienen
¿Quién les dará de comer?

¡Y te lo puedes creer
el Niño y el Buey ayunan
en el Portal de Belén!
María y José recogen
la esencia de la desgana;
y saben de dónde emana
si el Buey y el Niño no comen
ellos, a la vez, suponen
que tampoco han de comer.

¡Y es que… Lo puedes creer
el Niño y el Buey regalan
desde el Portal de Belén!
Niños de padres en paro
no tienen qué compartir;
Jesús y el Buey quieren ir
para llevarles amparo.
¿Y quien les pone reparo
sin van a desfallecer?
¡Bien te lo puedes creer
que el Niño y el Buey conversan
en el Portal de Belén!
Hablan de los cautiverios
que afectan al inocente;
Ellos le dan a la gente
la Palabra y los Misterios.
Escucha, escucha el criterio
donde puedes aprender.
¡Porque… Lo puedes creer
el Niño y el Buey te aman
en el Portal de Belén!
Ellos ven el desgobierno
de injusticia y desamor,
ellos te ofrecen la flor
que florece en el invierno.
Su aroma es Amor Fraterno
su color, de amanecer…
¡Y te lo puedes creer
el Niño y el Buey te esperan
en el Portal de Belén!
Julie Sopetrán
 
¡Feliz Navidad 2011!

 

RESISTENCIA

•7 diciembre, 2011 • 29 comentarios

Escribí este poema hace ya algunos años. Hoy apareció entre mis papeles y quiero compartirlo con vosotros, amigos. Lo escribí sentada dentro del coche, mientras esperaba a una persona, viendo caer las hojas de los árboles que rodeaban la plazuela de Stanford Hospital, en California. Gracias por vuestra generosidad y lectura.
¿Qué tengo de Dios
que todo lo siento

que todo me asusta
sabiéndolo
que todo lo ignoro
buscando la sombra
del fuego
Qué tengo del aire
que vuelo
que llego a la estrella
y regreso
que toco la luz con mis ojos
y me quedo dormida
flotando
flotando
en el sueño
Qué tengo del agua
que lluevo
que suben y bajan las nubes
por los ríos que bañan
mi cuerpo
Qué tengo
que tengo del sol
que me quemo
qué tengo en el alma
que crezco
como planta quebrada a la fuerza
subiendo un instante
bajando
bajando
a la tierra
Qué tengo
qué tengo de Dios
que me muevo
que camino desnuda hacia el árbol
y en sus ramas calientes espero?
¡Cuántas hojas caídas me miran!
Me llaman al suelo
Me resisto a bajar
¡Me resisto!
¿Pues qué tengo de Dios
si me muero?
Julie Sopetrán

CEGUERA

•4 diciembre, 2011 • 26 comentarios
Llanto de lluvia
en los cristales negros
de la ceguera

El mar no juega
las olas tergiversan
todos los fondos

Arde palabras
el bosque de tu risa
sobre mi pecho

El agua quema
mi cielo se deshace
entre las rocas.

Julie Sopetrán

VENGO DE LA PALABRA

•23 noviembre, 2011 • 38 comentarios
Foto regalo de: Manuela Moya
Vengo de La Palabra
del chorro interminable de voz del Universo
de donde nunca acaba la risa del relámpago
ni el quejido del trueno…
Vengo de La Alegría
de las cosas sencillas de mi casa
de la fuente que corre por el callado valle
transformada en arroyo de cantarinas brisas…
Venimos del Espejo hacia la Forma
de Sur a Norte y de Tierra a Cielo
regresamos de lado
del Este hacia el Oeste por los pasos del Sol
dando la espalda al tiempo…
Y vamos de camino
regresamos
a buscar el Jardín
que ayer perdimos…

  

Julie Sopetrán

(De mi libro: Canción de Tierra para el Amor dormido)

MADRIGAL

•19 noviembre, 2011 • 32 comentarios
Hoy soñé tu voz
Los visos del aire en los oídos
El sonrosado tono en mis ardores
La música en los labios de las cosas
El tornasol entre las ramas de los árboles
La lividez en danza de la mariposa
El matiz de tu acento jaspeando el sentido
La gradación de tus palabras cenicientas
Era un silencio pardo, atabacado… de fragancias
Es la sonrisa marcando el paso de la luz entre las hojas amarillas del chopo
Mi piel se enrojece al saberte tan cerca
Se adentran en mi cuerpo melodías
Regocijo de flores en la amalgama de los azafranes de otoño
Haces que vuele el sueño
Borrachera de palabras sagradas
Mareo de sabores
El corazón, la brisa del aliento
Y la danza de todos los acordes en el  llanto de la lluvia nocturna
Los sonidos en el remolino de la sangre
O era el eco de los gestos en la calma vencida
Es el canto en los rumores
Ya la brisa es cadencia
Ya siento el embeleso de escucharte
La inflexión de la dulzura
Fue el hambre
O aquello que se quedaba en la memoria
En la timidez de los recuerdos
O en ese bosque al fondo de los valles
Es allí
Donde sigo escuchando murmullos
De un reclamo.


Julie Sopetrán


(Febrero 2005)

IN PÁRTIBUS

•15 noviembre, 2011 • 18 comentarios

Encontré un hombre bueno
Parecía
No dijo lo que sintió por dentro
Se le agujereó el estómago
Náusea de regalos
La cinta de uno de ellos
Se enredó en los tirabuzones de la clarividencia
Acoso de los Quintos Infiernos
Adornos de fantasías baratas
De tan bueno que era
Se lastimó la monotonía
Y sigue siendo bueno
A trasmano.

Julie Sopetrán

MOSCAS VIAJERAS

•13 noviembre, 2011 • 20 comentarios
Hay moscas que no vuelan de rabia
caen al suelo
se pegan a la suela del zapato
giran su destino
protestan horas
suben al tren de vapor
viajan en segunda y tercera
miran por la ventana los paisajes
se quedan dormidas en la rodilla de Cipriano
que masturba posibilidades
La mosca libertaria
lo sabe todo,
calla y actúa
hasta que llega otra
y otra y suman siete que yo cuente
critican, protestan, trepan
enredan la calma
absorben desconfianzas
manipulan ambientes
comen ideas, alborotan misterios
alteran las conversaciones
carcajean silencios…

Y siguen trescientas y  cien más
 multiplican manotazos al viento
moscón, moscarda
de mula, de burro, de buey
algún primo mosquito con guitarra
y don moscardón entre cristales
para el resquemo de los posibles sueños
mecidos por el dulce vaivén ferroviario…


Comezón, quemazón, prurito, cosquilleo
¿Cómo algo tan pequeño puede morder con tanto frenesí?
Ellas comen acentos, palabras, de ese libro que llevo entre mis manos
sin poderlo leer…
Está decidido: mi próximo viaje lo haré en Primera
y sin poderme librar de los moscones…
Julie Sopetrán

SIN ÁRBOL

•9 noviembre, 2011 • 22 comentarios
El jilguero no tiene árbol
pica la hierba amarga
bebe el agua sucia
del desconcierto
después
vuela perfumes inventados
llora entre los besos de la tierra
acurruca voces
heridas
en su nido de musgos labrados
y luego danza, se irrita, pelea, juega
gorjea melodías
¡tsuit-ui-ui! ¡tliu-ii!

sabe que son palabras en mi oído
y así…
morimos juntos.

Julie Sopetrán


EN LA VENTANA

•5 noviembre, 2011 • 25 comentarios
Llueve triste el instante
en la ventana
fondo gris
sonrisa la sombra
arte en curvatura de silencio
pasea miradas
pensamientos
pureza de pétalos bajo las nubes
perfiles
y una verde sensación de lágrima
entre las piernas
preludia calma.

Julie Sopetrán



CALAVERITA

•1 noviembre, 2011 • 21 comentarios

Una calaverita literaria, es un poema o una estrofa rimada, escrita con humor.
Son versos que repite la gente y, que cada año se escriben de manera divertida y satírica haciendo crítica o refiriéndose a alguna noticia, cualidad o defecto de algún político, o persona pública que sea de interés general o de lo que en el momento se hable con frecuencia. También se hacen calaveritas como burla de la propia muerte, estas calaveritas se aprecian mucho en México y especialmente en Día y Noche de Muertos. Las primeras calaveras se publicaron en la segunda mitad del Siglo XIX a modo de caricaturas acompañadas de versos jocosos y alegres, que mostraban la muerte de una manera más lúdica. Tienen su origen en los epitafios de Jorge Manrique (1440-1479). La métrica y la rima son libres y se hacen de diversos temas, tanto familiares, en honor a personas, a muertos famosos, y siempre se escriben en el mes de Noviembre durante la fiesta de los difuntos. Su finalidad es divertir. Hacer burla incluso de nuestra propia muerte.
Dedico a mis amigos blogueros esta calaverita que escribí con mucho cariño. Deseo que os guste. La he titulado:
DANZA MACABRA
Me fui a bailar con la muerte
junto a un acantilado;
con música de mariachi
y viento bien alocado.

Las botas acharoladas
cayeron al terraplén;
con los pasos tapatíos
me lo pasé retebien.

Descalza como la muerte
y en el completo esqueleto;
danzamos toda la noche
con Mariachi completo.

Hueso a hueso y diente a diente
a ritmo de Cucaracha;
cuando miraba al abismo
Adelita me salvaba.

Entre corrido y ranchera
acabó la pendejada;
cuando más me divertía
el viento atisbó su ráfaga.

Y caí por el abismo
a los brazos de las olas;
arriba quedó La Flaca
baila que te baila sola.

Y mis huesos terminaron
en una playa lejana;
donde todavía bailo
con la música del agua.

©Julie Sopetrán