que todo lo siento
sabiéndolo
que todo lo ignoro
buscando la sombra
del fuego
Qué tengo del aire
que vuelo
que llego a la estrella
y regreso
que toco la luz con mis ojos
y me quedo dormida
flotando
flotando
en el sueño
Qué tengo del agua
que lluevo
que suben y bajan las nubes
por los ríos que bañan
mi cuerpo
Qué tengo
que tengo del sol
que me quemo
qué tengo en el alma
que crezco
como planta quebrada a la fuerza
subiendo un instante
bajando
bajando
a la tierra
Qué tengo
qué tengo de Dios
que me muevo
que camino desnuda hacia el árbol
y en sus ramas calientes espero?
¡Cuántas hojas caídas me miran!
Me llaman al suelo
Me resisto a bajar
¡Me resisto!
¿Pues qué tengo de Dios
si me muero?



















