Dios mexicano, hecho con rábanos (Foto: Mary Andrade)
Durante mi visita a Oaxaca, pude admirar verdaderas obras de arte realizadas con rábanos. Belenes, motivos navideños, dioses, lugares emblemáticos, personajes populares y todo aquello relacionado con la vida y las creencias de esta deliciosa ciudad. Después de disfrutar con la exhibición de rábanos, las hojas de maíz y las flores, llegan las Posadas. Nueve días antes de Navidad, el nueve representa los nueve meses de embarazo de la Virgen María, entre otros símbolos. Cada hogar es un lugar de Posada, donde se canta, se reza, se come, y la fiesta no cesa y el arte no falta. Le dedico este ovillejo al rábano de Oaxaca y también a mi amigo Rubén Ahumada, aunque él sea de Michoacán.
EL RÁBANO
¿Qué es lo que ayuda a crecer? Hacer. ¿Y qué tienes en la mano? Un rábano. ¿Qué más puede interesarte? El Arte.
No puedes equivocarte agricultor resabido. Díme: ¿cómo has aprendido hacer del rábano un Arte?
Veo a Cloris cómo se deja arrebatar por el viento
pero antes cuida el Jardín, mientras, yo sueño
estoy en mi país que es mi paisaje
no importa dónde o en que lugar tan árido
tan florido o tan inalcanzable
mi paraje anhelado ya es camino
deseo, brote, esperanza, árbol
y las miserias
las miserias son cardos escondidos en zanjas
Peregrino por la senda hacia la dicha no encontrada laberinto es mi propio parque cercado en lo que observo un Jardín Oculto crece en mi pupila aunque sean tan áridos los parques que convergen pero sueño y diseño el jardín alejado y en mi propio desierto acumulo las piedras traídas del ensueño y el aparente tacto amurallo la idea del recinto en reserva y entre mis manos, el compás tiembla en diseño de ríos que ofrezcan agua limpia
Céfiro ha visto a Cloris las flores mostrarán la sonrisa en invierno
los sorprendidos ciervos han saltado la valla
custodian la posible belleza.
Siendo un grano de arena ya soy el universo
por mi cuerpo pequeño pululan las estrellas
la luna, el sol, el cosmos, la bóveda celeste
cobijan esta grava diminuta y excelsa.
Por vacíos y surcos viajo en telas de arácnidos
que dan a superficies de estimulantes playas
me mido en las distancias cuando cierro los ojos
y veo ilimitadas las pequeñas esferas …
Siendo insignificante me muevo en los extremos
y soy cosmos y caos en total rebeldía
me oriento hacia los polos quiero encontrar el centro
los vientos me levantan y las aguas me llevan.
Siento pasos de monstruos en mi cuerpo sensible que transitan altivos los jardines de arena Morimos en su tranco, pero resucitamos Nuestro origen es roca que conoce las fieras.
Nos sacuden, maltratan, transitan lo sobrante
y entre el cielo y la tierra su golpe de martillo
expande nuestra sangre por los invernaderos
donde el llanto es la rosa y el dolor su perfume.
El vértigo me rueda por los acantilados
son puntos suspensivos que suman soledades
en lo sin par eterno de las transformaciones
donde la edad completa su mínimo silencio.
Holgadamente habito parajes al desnudo
dejo las importancias en la suma grandeza
Cloto quiere llevarme. Los gnomos me rescatan
Sueño entre los residuos. Me despierto entre espumas
Y así me nacen alas de músicas galácticas
estoy aquí y ahora; símil del universo
partícula que canta por playas y baldíos
evocando esta dicha de lo «eterno presente».
Vuelo colibrí o mariposa un zumbido de abeja entre las zarzas un olor a jazmín en la ventana abierta una palabra buscando altura o acaso la alegría de dejarte la noche en la mañana
Una botella flotando entre las aguas
palabra, colibrí, mariposa
de los maizales un zumbido de abeja, cualquier cosa en trascendencia acaso una sonrisa azul, galáctica un cristal perforado por un sueño en la luz que parece
el guiño de una estrella en tu mirada siempre amarilla, en flor
y todo sirve al corazón que vuela la música, las manos
la voz, el aire, el cielo
un ronroneo del gato gris entre la yerba seca y todas, todas las mariposas blancas
en la puerta, trenzando tiempo contrarréplica, trova colibrí, movimiento
en la belleza del suspiro en vuelo.
Para aquellos amigos del blog que vivan en Madrid, les comunico que el viernes día 6 de Noviembre, presentaré el libro LUZ VELADA de excelente poeta: Isabel Fernández Bernaldo de Quirós. La presentación será en la Biblioteca Eugenio Trías, antigua Casa de Fieras de El Retiro, Paseo de Fernán Núñez, 24 – Madrid. El acto será a las 19:30. Están todos invitados.
Me gusta pasear por París desde mis sueños
en un día de lluvia, como hoy, esa calle tranquila cerca de Rennes, el lujo a flor de piel “gusto francés” estilo Luis XVI y, Saint-Germaine-des-prés y Montparnasse y los escaparates de las antigüedades y el Arte y al otro lado del Sena, El Louvre… Recítame un poema de Pierre de Ronsard, por ejemplo algún Soneto a Elena, aquí en los jardines de Tuileries. Me gusta pasear contigo en París Pararnos en los cafés literarios con Sartre, en el café de Flore Discutir la existencia con pasión O imaginar con los surrealistas en Les Deuz Magots o en la legendaria Brasseire Lipp No sé, soñar con tus caprichos en la rue de Rennes Jajajajaja con Louis Vuitton, Armani, Cartier…Emporio Caminar por la Plaza de Saint Sulpice y entrar a la capilla pintada por Eugene Delacroix, sí, sí, recítame lo que tú quieras de Baudelaire… Me gusta mirar tus ojos en aquellos jardines diseñados para la Reina María de Medicis, los jardines de Luxemburg pasear, pasear por el barrio de Montparnasse contigo, con Modigliani, con Soutine No. No mires los conflictos estudiantiles por la Ley Fillon O la Directiva Bolkenstein París es otra cosa. Las batallas de los movimientos sociales, Las leyes Sarkozy para perseguir a los ilegales, a los vagabundos, a las prostitutas no, no te adentres en la “ley de igualdad de oportunidades”, en el bloqueo, en la violencia, en la miseria, en el fracaso escolar, en el racismo, en la precariedad, en el paro o en el síndrome Malik Oussekine o en las agresiones policiales o en las asambleas estudiantiles. Ese es otro París, no es el tuyo, no, no te detengas a leer “Le Monde” o “Le Journal de Dimanche” o l´Humanité Fíjate en las gárgolas de la torre norte de Notre Dame en los adornos góticos, las cristaleras, el encanto de siglos. Subamos al Sacre-Coeur en la colina de Montmartre y miremos París Y desde allí recítame a Jean Arthur Rimbaud. Vayamos a la Torre Eiffel y miremos el mundo desde una altura de trescientos metros hacía abajo. Vivamos este Amor paseando París latiendo nuestras almas en el Barrio Latino, por los Campos Eliseos, en la Plaza de la Concorde junto al Arco del Triunfo Vayamos a la Biblioteca Nacional Mitterrand y nos perdamos en el bosque de abedules, de robles y de pinos, respirando las brisas del Sena. Y párate, párate un segundo, recítame a Stephan Mallarmé… no sé, por ejemplo, “la siesta de un fauno”. Y luego, recorramos la ciudad en bicicleta, en globo, en batobús Nos espera Dalí, Picasso, Miró, Matisse en el Centro Pompidou O entremos al Museo d´Orsay O nos comamos unas trufas en la Maison de la Truffe O un caviar Kaspar. Vayamos a la Ópera o nos demos un paseo por el Marché aux Puces de Saint Ouen al norte de la ciudad… no sé, me encanta estar contigo en París. Me gusta perderme entre las esculturas de Rodin, nos sentemos en el jardín, escuchemos el Arte mientras esa mariposa azul envuelve nuestras almas en un mismo sentir de Amor. No digas nada, escucha, escucha esa canción y cuando acabe… recítame un poema de Marguerite Yourcenar, escoge uno de “los dioses no han muerto” y luego, luego, sigamos paseando París para que no se muera nunca el Amor en nuestras almas.
Sarapes y ponchos, tapetes, alfombras, cortinas, vestidos y telas de algodón: cantan los colores, reminiscencias de los glifos zapotecos, mixtecos… Ecos de grecas que entonan los dibujos que ríen las artesanías más antiguas. Teotitlán, tlan de telar de madera, tlan de hilo cardado por las manos puras de la niña, del niño aprendiz de sueños. Tlan tlan de grana de la cochinilla que pinta de vida el eco de los dioses todavía vivo
en estas tierras…
Julie Sopetrán
De mi Blog. Magias de México: magiasdemexico-julie.blogspot.com/
En lo oscuro me ataca el silencio Mi piel a la intemperie y sin abrigo
Me visto de colores Busco un tejado que me cubra sosiego o una nube que me llueva con fuerza y me dé sueños a pares
El espejo refleja una luz tenue, es la palabra
que goza intimidad entre la niebla
Un abrazo emite música
Los perfumes se queman
La tierra se calienta, ardemos cuerpo Lavas envuelven suspiros mezclan voces con manos. Manos con agua, agua con viento: es otoño.