Vuelo colibrí o mariposa un zumbido de abeja entre las zarzas un olor a jazmín en la ventana abierta una palabra buscando altura o acaso la alegría de dejarte la noche en la mañana
Una botella flotando entre las aguas
palabra, colibrí, mariposa
de los maizales un zumbido de abeja, cualquier cosa en trascendencia acaso una sonrisa azul, galáctica un cristal perforado por un sueño en la luz que parece
el guiño de una estrella en tu mirada siempre amarilla, en flor
y todo sirve al corazón que vuela la música, las manos
la voz, el aire, el cielo
un ronroneo del gato gris entre la yerba seca y todas, todas las mariposas blancas
en la puerta, trenzando tiempo contrarréplica, trova colibrí, movimiento
en la belleza del suspiro en vuelo.
Para aquellos amigos del blog que vivan en Madrid, les comunico que el viernes día 6 de Noviembre, presentaré el libro LUZ VELADA de excelente poeta: Isabel Fernández Bernaldo de Quirós. La presentación será en la Biblioteca Eugenio Trías, antigua Casa de Fieras de El Retiro, Paseo de Fernán Núñez, 24 – Madrid. El acto será a las 19:30. Están todos invitados.
Me gusta pasear por París desde mis sueños
en un día de lluvia, como hoy, esa calle tranquila cerca de Rennes, el lujo a flor de piel “gusto francés” estilo Luis XVI y, Saint-Germaine-des-prés y Montparnasse y los escaparates de las antigüedades y el Arte y al otro lado del Sena, El Louvre… Recítame un poema de Pierre de Ronsard, por ejemplo algún Soneto a Elena, aquí en los jardines de Tuileries. Me gusta pasear contigo en París Pararnos en los cafés literarios con Sartre, en el café de Flore Discutir la existencia con pasión O imaginar con los surrealistas en Les Deuz Magots o en la legendaria Brasseire Lipp No sé, soñar con tus caprichos en la rue de Rennes Jajajajaja con Louis Vuitton, Armani, Cartier…Emporio Caminar por la Plaza de Saint Sulpice y entrar a la capilla pintada por Eugene Delacroix, sí, sí, recítame lo que tú quieras de Baudelaire… Me gusta mirar tus ojos en aquellos jardines diseñados para la Reina María de Medicis, los jardines de Luxemburg pasear, pasear por el barrio de Montparnasse contigo, con Modigliani, con Soutine No. No mires los conflictos estudiantiles por la Ley Fillon O la Directiva Bolkenstein París es otra cosa. Las batallas de los movimientos sociales, Las leyes Sarkozy para perseguir a los ilegales, a los vagabundos, a las prostitutas no, no te adentres en la “ley de igualdad de oportunidades”, en el bloqueo, en la violencia, en la miseria, en el fracaso escolar, en el racismo, en la precariedad, en el paro o en el síndrome Malik Oussekine o en las agresiones policiales o en las asambleas estudiantiles. Ese es otro París, no es el tuyo, no, no te detengas a leer “Le Monde” o “Le Journal de Dimanche” o l´Humanité Fíjate en las gárgolas de la torre norte de Notre Dame en los adornos góticos, las cristaleras, el encanto de siglos. Subamos al Sacre-Coeur en la colina de Montmartre y miremos París Y desde allí recítame a Jean Arthur Rimbaud. Vayamos a la Torre Eiffel y miremos el mundo desde una altura de trescientos metros hacía abajo. Vivamos este Amor paseando París latiendo nuestras almas en el Barrio Latino, por los Campos Eliseos, en la Plaza de la Concorde junto al Arco del Triunfo Vayamos a la Biblioteca Nacional Mitterrand y nos perdamos en el bosque de abedules, de robles y de pinos, respirando las brisas del Sena. Y párate, párate un segundo, recítame a Stephan Mallarmé… no sé, por ejemplo, “la siesta de un fauno”. Y luego, recorramos la ciudad en bicicleta, en globo, en batobús Nos espera Dalí, Picasso, Miró, Matisse en el Centro Pompidou O entremos al Museo d´Orsay O nos comamos unas trufas en la Maison de la Truffe O un caviar Kaspar. Vayamos a la Ópera o nos demos un paseo por el Marché aux Puces de Saint Ouen al norte de la ciudad… no sé, me encanta estar contigo en París. Me gusta perderme entre las esculturas de Rodin, nos sentemos en el jardín, escuchemos el Arte mientras esa mariposa azul envuelve nuestras almas en un mismo sentir de Amor. No digas nada, escucha, escucha esa canción y cuando acabe… recítame un poema de Marguerite Yourcenar, escoge uno de “los dioses no han muerto” y luego, luego, sigamos paseando París para que no se muera nunca el Amor en nuestras almas.
Sarapes y ponchos, tapetes, alfombras, cortinas, vestidos y telas de algodón: cantan los colores, reminiscencias de los glifos zapotecos, mixtecos… Ecos de grecas que entonan los dibujos que ríen las artesanías más antiguas. Teotitlán, tlan de telar de madera, tlan de hilo cardado por las manos puras de la niña, del niño aprendiz de sueños. Tlan tlan de grana de la cochinilla que pinta de vida el eco de los dioses todavía vivo
en estas tierras…
Julie Sopetrán
De mi Blog. Magias de México: magiasdemexico-julie.blogspot.com/
En lo oscuro me ataca el silencio Mi piel a la intemperie y sin abrigo
Me visto de colores Busco un tejado que me cubra sosiego o una nube que me llueva con fuerza y me dé sueños a pares
El espejo refleja una luz tenue, es la palabra
que goza intimidad entre la niebla
Un abrazo emite música
Los perfumes se queman
La tierra se calienta, ardemos cuerpo Lavas envuelven suspiros mezclan voces con manos. Manos con agua, agua con viento: es otoño.
Le pido a Dios permiso para soñar contigo
y me invento palabras para llegar al cielo;
bebe el aire este vaho de voz y atrevimiento
que es sentir en mis labios la humedad de tu boca.
Todo trasciende en caos y ardor de poesía
el alma se me esconde por las nubes del verso;
y la lluvia es el fuego donde se expresa el alma
cual llama que nos funde más allá del abismo.
En mi súplica siento las alas de un querube
en perfume de vuelos. Efluvio de jardines
donde conjuga el verbo su modo más excelso:
tiempo, manera, estilo, de habitar en tu sombra.
Los espacios vacíos dejan a la intemperie
la pasión, el anhelo, los suspiros del sueño;
brisa de media noche la palabra inventada
o desnudez de besos bajo la media luna.
Porque son los querubes guardianes de la incógnita
que reservan el llanto para las nubes secas
que pasarán, más, luego, tal vez, pronto, por tanto
cuando al final del sueño se fundan nuestras almas.
Dios vendrá a recogernos, al fondo, en la reserva
de las nuevas palabras, donde nos refugiamos;
allí entre las caricias de un subjuntivo en duda
que reafirma en verso, nuestra lengua romance.
El arado no tiene cobijo que lo guarde Fue espada penetrante fue pincel de diseños enmarcó las ciudades de Roma y de los sueños y pintó en la mirada los surcos de la tarde
Oxidada en olvidos, su reja, sin alarde sus hierros están sucios, sus estevas son leños Saturadas sus huellas que ayer fueron empeños dejamos que se muera cual si fuera un cobarde
Su brillo en la memoria es un foco muy largo donde rayas muy rectas multiplican medida y van dejando en surcos transcrita la belleza
Porque somos nosotros la faz de su letargo pagamos con la muerte los regalos de vida somos la mano dura de la naturaleza.
La risa de los vientos me recorre las venas
es como una sustancia de luz que se deshace
y me deja su canto como un hálito frágil
que acomoda en el soplo los musgos de la tarde
Aura, marea, pulso, corriente, remolino
es la metamorfosis que sucede por dentro
como una mariposa que nace en el aliento
y va saltando flores al andar el camino
Polvareda de sueños engendro en la cadencia
donde nace el reflejo que predomina al paso
tiempo-espacio en los dedos que mueven estrategias
hasta ser esa nube que suspira en el campo
Estoy hecha de vientos anemófila mi alma sin ayer sin mañana siempre al ritmo del viaje en no se sabe donde bailo al compás del aura y me aferro a las brisas y al giro del instante
En las Cuevas de Eolo empiezo a oír la música
de este viento que canta por mis cuatro costados
viento de amor las alas libre al igual que el pájaro
se refugia en mí herido cuando vienen las lluvias
Doctor se llama el viento que me cura los males
con él me siento alegre relajada tranquila
revuelo las montañas y recorro las calles
al sentir carcajadas del viento por mi sangre
Me lleva a San Francisco me regresa a La Alcarria
pájaro, mariposa, reconstruye mis alas
escucho cómo ríe cuando cruza mi sangre
se inventa la sonrisa que te dejo en el aire.
El camino es la tregua del instante oprimido es la línea indirecta y la curva invertida; es el dibujo abstracto del ritmo de la vida que define los pasos de todo lo perdido.
El camino me lleva por lo desconocido porque soy del camino la gran desconocida; que a ras de sentimiento, comprime, consolida la plenitud que es centro de lo mucho sufrido.
El camino estiliza perfiles de la sombra aviva los dolores, propaga la locura realza entre los cardos nuestra humana existencia
Las cadenas y el barro ya han tejido su alfombra y la piel de la tierra se impregna de amargura para fundir en lodo los pies de la inocencia.