A UNA PIEDRA

•30 abril, 2017 • 59 comentarios

 

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Cubierta de musgo, la piedra entre las ruinas
soporta los azotes del viento
me siento junto a ella, la miro, no hay yeso en su piel
tampoco es una piedra rodada ni un guijarro,
inamovible, sonriente, eterna
me atrevo a preguntar si tiene madre
si todavía existe su cantera o la enterró el paisaje de los siglos
¿qué manos la pusieron en el arco toscano
qué desazones pétreas limaron su linaje
por qué está sola y sangra entre los musgos su cara sin fisuras?
Y le pregunto cuántos años tiene
cuánto ha sufrido y por qué sonríe
me responde su silencio monástico
y yo sé que está viva y que ha sido mampuesta
por el que ya está muerto…
Y la miro y me mira
y me gusta crear historias nuevas
sobre su duro cuerpo, cuentos de jade o jaspe
de musgo y plasma y rocas
y le pregunto por qué llora si no llueve
y le cuento historias grises como de piedras pómez en espumas de lavas
y me escucha, me escucha y no responde
su altar es el misterio
la imagino altiva, siglos atrás, a la escucha del canto gregoriano
recubierta de odas medievales y las canciones monódicas de los trovadores
en este cenobio en ruinas, armazón de un pasado dormido en el instante,
me voy y no se mueve
y vive,  disfrazada con terciopelos nuevos,  entre un polvo de tierra que la ama,
guarda en su corazón la inscripción enigmática del tiempo
del oro, del imán, de los metales símbolos de alquimias…
…todo pasa por ella, los átomos, los granizos, la humedad de la noche,
estática es eterna
y le cuento cosas y ella sabe que un día no sabrá de mi
y ella seguirá ahí
para saber qué pasa.

 

 ©Julie Sopetrán

RECOMIENDO UN LIBRO PARA EL DÍA DEL LIBRO

•23 abril, 2017 • 9 comentarios

 

 

«Las farolas caminan la calle»   de mi amiga y poeta Isabel Fernández de Quirós. ¿Qué mejor que dar a conocer un nuevo libro en el día del libro? Un libro de una amiga, un libro de poesía, un libro que representa lo sensible, lo bello, lo que perdura en nuestra mente y toca el corazón de lo maravilloso.
Si leer es un placer, leer poesía es un doble recreo de las sensaciones. La imaginación y la palabra se alteran, se combinan con el fondo y la forma  y comparten el alma y el sentir del poeta. En este caso donde Isabel aviva la ternura, la pasión, la tristeza… Encaminada por su lírica, por el sentimiento, desde la exaltación intelectual y moral que dan vida y movimiento a sus farolas, como lámparas encendidas por la inspiración y por el conocimiento del lenguaje que magistralmente utiliza.  Fuente de vida, de familia, de silencio y también de excelente trabajo. Fuente donde el lector saciará su sed a través de la sensibilidad de nuestra poeta.  El aire, la flor, la danza, el desmayo, la incertidumbre, los espejos, los páramos, el mar, el tiempo, la quimera, la guitarra, la serpiente, el engaño, la tarde, Mozart, las sonrisas, la vendimia, la vejez, el llanto, la luna, el solfeo, lo finito, el pasado, los inventarios… y también los nietos, y el sol y la vida y tantas y tantas cosas que la inspiran y le dan motivo suficiente para cantar y contar y no parar de hacerlo nunca. Por eso, porque sus farolas están encendidas en esta «noche oscura» que nos toca vivir. Yo recomiendo encarecidamente este libro, Ediciones Vitruvio, en la Colección Baños del Carmen. Número Seiscientos treinta y seis, Madrid, España. Teléfono: 91 573 21 86. Lo recomiendo porque la palabra es importante y todo, todo se puede transformar en Poesía. Felicidades Isabel. 

Y no dejes, amigo lector, de visitar su blog:  

https://apalabrandolosdias.wordpress.com/            

 

LO IDÍLICO

•18 abril, 2017 • 33 comentarios

 

 

Recuerdo la lectura de aquel poema, cuando
la mar llenó mi cuerpo de sales y de espumas,
tus versos en mis labios recrearon las brumas
y entre ellas, todavía me encuentro navegando,
…reminiscencia afable que me dejó pensando
al disfrutar abismos del verso que me arrumas,
no podría decirte tanto y cuánto me abrumas
si al instante en tus olas ya me encuentro nadando…
Ardentía del aire, remolinos del verbo
o el paralelo tacto de la luz en ocaso
que al navegar, los fondos de tu lenguaje observo,
aquel poema, cuando… lo insólito fue acaso
poesía, tormenta: nuestro común acervo
y en la mar de tus versos, desde entonces, me abraso.

©Julie Sopetrán

ALEGATO

•8 abril, 2017 • 15 comentarios

 

 

Todo yace en su sombra
en su vigor oculto
y todo es un retrato solitario del tiempo
en nuestra permanente evolución de esencias.
 

Y somos cuando amamos
y eres la consciencia del verbo
tan sólo con nombrarme
Y soy lo imaginado porque existo
en lo etéreo
o en aquello que es puro
porque nace en el alma.

En el significado de las cosas
es allí donde te siento cerca
donde lo minúsculo se hace grande
y aunque no te lo diga
para mi…
…lo imperioso es sentir
o comprobar que existo
porque amo.

©Julie Sopetrán

FRACTAL

•1 abril, 2017 • 12 comentarios

 

Nada ha sido sin ti
entre los fragmentos regulares de lo involuntario
el frío no existe
todo es fuego en la boca
aún cuando sólo me nombres ausencia

el motivo es pretexto en la materia
un gesto nos cautiva
nos recuerda el engendro
de la leña que arde mientras lloras 

el lago recoge la atención reflexiva
mientras la piedra rasga el agua
y el espacio
recrea en sus azules
el eco misterioso de los límites

lejos, cerca
un silencio suaviza las estancias
vigor, garra, energía
como si fueran olas que surgen del instante
y armonizan el acto inexplicable
de una simple sonrisa.

©Julie Sopetrán

LO UTÓPICO

•28 marzo, 2017 • 22 comentarios

 

Una fecha en tus ojos
alegoría del tiempo
antes, después de todo
en la mirada.
La noche en los perfiles
de tu boca
día, sonrisa, luz,
caricia
la palabra
y un péndulo en el aire
mimando la tristeza
del destierro
o esa canción volátil
reflejo de las luces
que encienden el instante…
Completa la emoción
nadie en la nada
y todo, todo se funde
en los colores 

que apremian
la ternura.  

©Julie Sopetrán

SHÖKA

•22 marzo, 2017 • 20 comentarios

Flor de entretiempo
resquebraja en el brote
la piel del árbol.
Y son prímulas blancas,
dalias y anémonas,
tomillos y romeros,
zinias, petunias…
parecen versos sueltos
color del aire
cantan libres de rimas
y sus perfumes,
versan la primavera
y son el tótem
cuando el poeta siente
que toda flor es tiempo.

©Julie Sopetrán

Aprendiendo a escribir shöca, con Elficarosa  https://elficarosa.wordpress.com/   Admito y agradezco correcciones. 

EN LA NOCHE DEL MAR

•12 marzo, 2017 • 42 comentarios

 

 

Ataviada de mitos camino hasta la playa
tu imagen reaparece en medio de las olas,
diversidad de fuerzas, de colores, de risas
que parecen gaviotas y sólo son espumas.
Recreamos arenas, esperamos la noche
mientras el sol se aleja sumido entre colores
de aquella lejanía tan repleta de versos…
que transmite el efluvio del delirio  en su vórtice.
Sumida en el principio que infunde lo aparente
toda la noche es nuestra, como si fuera un tálamo
que nos lanzara estrellas para borrar lo adverso.
La noche nos posee. Sumidos en su esfera
viajamos por abismos, nos rompemos en olas
y amanecemos juntos en lúcida bonanza.

© Julie Sopetrán

AL MARGEN

•6 marzo, 2017 • 24 comentarios

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Kantuta (o el canto mudo) de Santiago Caruso – Museo de América (Madrid)

AL MARGEN

Se alejan las palabras
cuando sobran
si no tengo tu voz
todo me falta
y parece de noche
y es de día… 

Comodines ajenos
por supuesto
chismes que no definen
lo preciso
hacer, mentir la nada
y no decir,  y entonces
pues, que,
de donde, como y vale
es lo ampuloso. 

Se alejan las palabras
ya no pienso
ahora, luego, son ya mismo
y el teléfono avisa
es un mensaje mudo
no puedo hablar contigo
claro, después, más tarde,
todo espera
y algo se está perdiendo
en la memoria.
 

© Julie Sopetrán

Y TERMINÓ EL CARNAVAL

•1 marzo, 2017 • 28 comentarios

picasso-arlequin-pensativos

 Picasso – Arlequín

Mascarillas del bullicio
la sardina fue enterrada;
y nació otra madrugada
sometida a mejor juicio.

Payasos, murgas y vicios
transformaron la mirada
y la burla fue escuchada
completando el artificio.

El pelele, el maquillaje,
la máscara y la piñata,
todo se somete al traje
de diversión inmediata.

Y no se sabe quien mata
la emoción del personaje. 

©Julie Sopetrán