LONTANANZA

•5 octubre, 2011 • 34 comentarios
Aquí y ahora
en mar desconocido
nado esperanza

luces espuma
mis brazos aprisionan
todos los peces

y se me escapan
el cerebro no puede
tragarse el mar.

Julie Sopetrán

MOLIENDA

•4 octubre, 2011 • 18 comentarios

Siento en mis manos el sabor del aire
que viene y va, vuela y revuela amargo
una brisa quebrada en el asombro
aspa la soledad que se reparte
contratiempo el resquicio de las horas
risa en suspiro de mirada busco
pero nada es lo mismo
voltearon
los pies y de cabeza damos vueltas
manos en los bolsillos de la nada
buscan centavos viejos
para el hambre
el viento arranca gritos al silencio
Don  Quijote se altera ante el gigante
todo está confundido entre la harina
acelera el error sus claroscuros
las palabras estallan, se deshacen
en molino de viento.
 
 
©Julie Sopetrán

CERO GRADOS

•27 septiembre, 2011 • 37 comentarios
Hay niebla en la clase
hace frío
los pupitres se cubren de nubes
los números juegan a las parejas de a tres
y son uno y seis
de un impar feliz
y nació niña
son cuatro y tres con el uno y el nueve
siembran tiempo y se van de paseo
el seis se quedó en el centro soltero
sale el sol mediodía a las tres
el profesor se va a comer
queda un trío con el uno y el dos
suena el reloj
tres palomas vuelan cinco gallos cantan
una gallina escarba la basura en la  puerta
y así durante el día los números juegan
al esconde cien
durante la noche se acuestan a mi lado
acunan sueños
los ceros se quedan solos debajo de la cama
y por más que hacen el amor
nunca se quedan preñados
juegan a dividir
suman restan protestan
sin conseguir el efecto
de la consecuencia
no encuentran cantidad sin unidad
y se entregan al polvo
y vuelan por la niebla sin valores propios
hace frío
están conmigo solos
aplauden
 amanece
 el juego hoy es de cero a uno.
Julie Sopetrán

 

AFINIDAD

•21 septiembre, 2011 • 34 comentarios

Las olas cantan tu nombre
mi corazón lo repite
y es el agua quien transmite
los ecos de tu renombre;
la brisa exclama el pronombre
y hasta me siento confusa,
es un canto que reclusa
y a la vez da libertad
es la gran complicidad
entre el Poeta y su Musa.
Julie Sopetrán

GAVIOTA

•14 septiembre, 2011 • 27 comentarios
Hola amigos, estoy de nuevo con vosotros. Me llevará unos días ponerme al día. Acabo de llegar de mis vacaciones. Me siento como una gaviota que suspira playas, y  acaba de regresar a la de siempre, la de los amigos, los versos, el día a día. Galicia me ha encantado, La provincia de Lugo es un Paraíso, lo he disfrutado, sus Rías Altas,  sus mares preciosos, fuertes… de arenas dulces, cielos grises, gente encantadora, olor a eucalipto y deliciosa comida. Estoy de nuevo con vosotros para compartir muchos momentos. Os quiero.
Revuelo esencias
alas para la arena
la brisa es vientovuelan los versos
palabras van y vienen
entre la espuma

y la caricia
al contacto del agua

crea el momentojuegan los pasos
son de aquella gaviota
que me ha seguido.

Julie Sopetrán

 

TARARÍ TARARÍ

•10 agosto, 2011 • 25 comentarios
Hola amigos, aunque estoy de vacaciones, os quiero dar la noticia de este nuevo disco que ha publicado www.habaranamusic.info donde pueden encontrar lo que buscaban para sus niños: música y poesía. Lo ha  grabado y producido Tony Carmona. La voz y la música es de Roxana Río, cantante mexicana. Y la letra es de mi cosecha. Lo pueden adquirir por quince euros en cualquiera de los números: (34) 91 524 96 72 y 620 727 695.

LUCES DE AGUA

•31 julio, 2011 • 30 comentarios
                                                                           Carmen. Foto: Julie Sopetrán

Luces de agua
espejos voladores
que van al cielo

En la mirada
el alma bebe a sorbos
todos los sueños

Y los cristales
sin dejar rastro crean
la fantasía.

Julie Sopetrán

Queridos amigos: Estaré unos días ausente. Volveré pronto. Os quiero a todos. Besos.

Y NO FUE LA TORMENTA…

•28 julio, 2011 • 28 comentarios

(Historias reales: Julio 2011)

El hombre dirigía la máquina excavadora desde la cabina pintada de amarillo
Yo caminaba como todas las mañanas por la cañada junto a la chopera
Ella, la abubilla, asustada levantaba su vuelo sin mostrarme su coquetería
Ellos, los obreros del campo, fumaban un pitillo desenfadados
Ello, el monstruo, comía tierra con su ancha cuchara y luego vomitaba en los bordes
Nosotros somos parte del medio ambiente. El cielo estaba claro y no había tormenta
En la loma, la diosa encina acompañada de Júpiter ostentaba su elegancia.
El dios fresno. Atis en su abeto. Osiris en el cedro. Apolo en el laurel
Cada uno compartía el significado de estar juntos
en el diminuto paisaje de mis dos o tres kilómetros de caminar diario
En el paseo, la inmortalidad del árbol que da vida, nos acompañaba armoniosamente

Eran los ejes que abanicaban nuestros pasos
La escalera por donde escalaban los sueños…
Mi padre, cuando yo era niña, me enseñó a amar el chopo
los plantaba en lugares húmedos, cerca de los regueros
Choperas para cortar el viento, para recoger setas, para sentir la brisa
en el tambaleo de sus hojas triangulares, a veces círculos, en movimiento de colores
Al hombre, desde su monotonía mecánica
no se le ocurrió otra cosa que levantar el brazo de la excavadora
y con el «cazo» en movimiento, empujó al chopo más alto y más sano a su alcance
dejándolo caer muerto a la tierra…



No podía creerlo y estaba pasando «ahora» ante mis ojos
El chopo no era suyo, estaba en la cañada, lindaba con su nueva zanja
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué dejó el árbol seco y tiró el verde?
Escuché un grito atroz. Quise morir con él. Quise esconderme de vergüenza ajena
Quise abrazarlo. Quise matar al hombre insensible a la vida, al amor, a la tierra…
Tú, que retenías el agua de la lluvia y jugabas al escondite con la niebla
Tú, que dabas generoso tu sombra estilizada y humedecías mi aliento
y transpirabas un vapor divino
Tú que le dabas oxígeno a tu propio  asesino y retenías en tus hojas el polvo envenenado
Tú que no te quejabas de nada cuando la lluvia ácida penetraba tus poros
Tú que abrazabas el silencio de mis estepas
Tú, tú que refugiabas a los pájaros
y le dabas forma a mi sonrisa, cuando abanicabas con tus hojas caducas mi llanto…

Tú que habías crecido treinta metros, símbolo y estética de la más pura belleza
Tú que teñías mis paisajes de amarillo en otoño
Tu madera homogénea , tu fruto lampiño, de ti  sale el papel donde escribo
Y vivías en la cañada, libre, cortando el viento a los sembrados de quien te mató
Tú que soportabas el frío y entre tus hojas reforzabas los laberintos
Ahora te veo en el suelo, muerto, tirado en la impotencia, desarraigado
sin nadie que te lleve a un cementerio cósmico. Porque tú pertenecías a los dioses
Regresé a casa triste. Sin ánimo.  Volví a la mañana siguiente cuando no había nadie
Me abracé a ti llorando. El sol permaneció escondido entre oscuras nubes
No. No fue la tormenta quien te destruyó…
Ya nada será azul este verano. El sol lo sabe: la tormenta es del hombre

Tú, mi amado chopo, en los ojos, en la cámara,  quedarás como «realidad absoluta»
siempre vivo, en mi denuncia. 


©Julie Sopetrán

 siris en el

NOTICIAS SIN FIRMA

•27 julio, 2011 • 26 comentarios
Huyo entre las risas de la niebla
Palabras ahogan besos
La soga es de bronce
Quedan cortadas las manos entre adobes
que separan mundos
Las arañas ríen angustia
ellas bordan agujeros negros para el llanto
Necesito correr
romper entre las piedras los tacones
de los zapatos
Huir entre el polvo de la soledad
Cruzar el abismo sin mirar al vacío…
Hoy lo han comentado las noticias sin firma:

«Se suicidó por ser desleal a su amante
aunque fue una mujer amenazada…»

Y tú
quedaste libre de toda culpa
Y yo
reconstruí la paz.

 


©Julie Sopetrán


XXIV JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2011 EN MADRID

•24 julio, 2011 • 26 comentarios
Monasterio de San José (Madres Dominicas) Calatayud, Zaragoza

Este poema está dedicado especialmente a la siempre joven Sor Cecilia, amiga bloguera que tanto aporta a nuestro grupo de amigos. Con mucho cariño.
Vienen de todo el mundo, la jornada es abierta
son jóvenes que cantan y rezan muy unidos;
con su cruz de madera, firmes y agradecidos
su fe es la melodía que edifica y despierta.

Arraigados en Cristo con alma descubierta
celebran la firmeza y apuestan decididos
defender la alegría de todos los tañidos
que dejan las campanas en la mirada incierta.

Su fe cubre el descenso de todos los fracasos
desechan la mentira de los engañamundos
y siguen a aquel hombre: Karol Józef Wojtyla.

La imagen de la Virgen acompaña los pasos
son peregrinos fuertes que abonan lo profundo
y llevan la bandera de Dios, en su mochila.

Julie Sopetrán