Soy angustia del aire en polvareda un huracán de queja trasnochada alboroto la risa en el silencio y lloro versos y derramo lágrimas cual si fuera vivir desesperanza.
Soy la afonía de mi propio canto el remolino de mi sentimiento el desorden que altera la alegría en el poema libre y reciclado de la palabra que me inspira el tiempo.
Un sonido pegado a la ventana que le transmite música al oído quimera en vendaval de la nostalgia es el suspiro de la poesía o el frenesí del día cuando pasa…
La brisa me retorna a las escuchas percibo la atención de los sentidos cómo y cuánto de mi ya se ha perdid en el trecho del juego que es palabra.
Queridos amigos lectores de mi blog, os deseo a todosFeliz Año Nuevo. Que el tiempo nos traiga mucha salud, amor, paz y felicidad para tod@s. Gracias por vuestra generosidad y por vuestra lectura. Un abrazo fuerte paratod@s.
Estos días de esqueletos prehistórica y activa; La Muerte vino a decirme que aunque vieja, está muy viva.
Pasea por los incendios como si fuera bombera; y se hace amiga del viento para llevarse a cualquiera. Se adentra en los huracanes con su guadaña de acero; y destruye al que se ponga debajo, del aguacero. Por aluviones navega su barquita es la guadaña; la corriente la pasea por los lugares que daña.
Sonríe donde no llueve la sequedad la seduce; disfruta viendo morir cualquier flor que se le cruce.
Se para en la carretera provoca los accidentes; y lo que menos la importa es que se muera la gente.
Va por la tierra y el aire persigue a pobres y a ricos; y si despista al piloto la nave se vuelve añicos. La muerte no se resiste guerrera y provocadora; la Iglesia la dignifica pero es una Pecadora. ¿Y por qué a mi me castigan cuando amo con vehemencia y luego, la Muerte… libre se queda sin penitencia?
Aunque soy la tradición tengo instinto de protesta; desciendo de Eva y Adán y el pecado… me molesta.
Soy de todas las partes, porque soy de la tierra de la que no se nombra, de aquella que recuerde… la de los montes bajos, donde el cielo se pierde o aquella otra, que llora y en llanto me destierra.
Soy barro entre la lluvia sangrienta de post-guerra la que exuda silencios y su lamento es verde, y su boca es tan roja de misterios, que muerde y se torna amapola la greda que me entierra.
Soy de azules, marrones entre grises plomizos soy del cielo en desierto, soy de un sueño en el arte me cobijo en suspiro que enciende los hechizos
y cuando cruza un ave, mi anhelo se reparte y cuando nadie pasa, me escondo en los carrizos y porque soy de tierra, soy de todas las partes.
Porque descubro la apariencia de un sueño la idea de un suspiro flotando en la mirada.
Porque cierro los ojos para adentrarme en las variantes del paisaje y siento que un arroyuelo me habla de la tierra entre pequeñas piedras de agua dulce.
Porque se desviste en la brisa la caricia de un beso y huele a monte bajo cual primitivo incienso…
Porque mis sentidos se agrandan y un impulso ascendente me recobra el verdor de la esperanza. Y se expresa al instante un triángulo verde como un lugar de cita para hablar de belleza o escribir poesía entre las sustancias de la forma.
El sueño enciende el fuego de la tarde y el paisaje se ensancha transformándose en alma.