
Y planté cilantro en la maceta que había en mi ventana
casi se secó
hoy
antes de morir
la planta me mostró su sonrisa
hecha flor.
Me reconforta el aire del suspiro
que se expande en lo más íntimo
de la supervivencia
La familia de Asclepio entra en la casa
Epione calma el dolor
Higea y Panacea preparan hierbas medicinales
que alivian la soledad, el destierro, el achaque…
Telesforo nos retiene convalecientes
El dios de la medicina nos cuida
desde un mundo invisible
donde no existe el pánico
Pero me siento triste porque los médicos, las enfermeras,
los policías, los ancianos, se contagian,
y nos morimos sin deidad que nos salve.
Busco una palabra amable
una sonrisa dulce,
un beso que alivie al moribundo
en tan grave momento…
Y sí, quiero vivir un poco más, sin que importen los años
la edad es un camino libre colmado de experiencias
y no, no quiero que me afecten los cálculos, las estadísticas
o las noticias falsas de los telediarios
quiero ver, sentir, las cosas buenas
que suceden, ahora, luego, antes, después
que exista el miedo.
Un silencio de besos me sorprende
los gestos delatan las caricias de la ausencia
y las palabras enmudecen
y la mirada oculta la sonrisa
tan sólo el entusiasmo de estar vivos
se asoma a la ventana…
…abierta
al interior de nuestras almas


















