
Me muero todos los días
poquito a poco me muero;
el tiempo sin poesía
va cavando el agujero.
Que si las piernas amainan
que si los días se alargan;
cuando quiero darme cuenta
estoy junto a La Chingada.
En la calle, en la piscina
en el cine, en el café;
yo quiero sentirme joven
pero voy dando traspiés.
Me muero todos los días
a llantos y carcajadas;
lloran y ríen las horas
de forma muy alocada.
Si muero todos los días
es porque La Dientes tumba;
sé que al rato me levanto
y desempolvo la tumba.
El mundo del cementerio
es de lo más divertido;
porque leyendo epitafios
conoces a tus vecinos.
La Guapachosa me busca
por toditos los rincones;
jugamos al escondite
y la burlo a tropezones.
Que La Pelona me cela
me sigue hasta el dormitorio;
agarradita a sus huesos
sueño que es…¡Don Juan Tenorio!
Tiradita por el suelo
no se puede levantar;
hueso a hueso la recojo
y la dejo…¡Descansar!
©Julie Sopetrán
(19-10-2012)
Del libro: Muerte de Risa pg.94
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