sacude las memorias
y se sienta en la piedra
guardando los eslabones enlazados…
Todo está tirado en la alfombra
de la casa limpia.
El olor a café impregna los tabiques
y es silencio la palabra sentida.
los colibríes buscan miel en las flores
y la noche acomoda su gesto en este mar de tierra.
En los surcos, recién arados,
un brillo de perfiles
desdibuja los huesos de la ausencia.
La soledad se viste de payaso
mientras los sabores
desencadenan
la espera.


















