El hombre, el hombre, el hombre determina
identifica errores por su juicio:
confunde división con beneficio
y marca lo que siente en lo que opina.
El hombre que percibe, contamina
diversifica el rango y el oficio;
apoya su conducta en el resquicio
de la puerta que cierra y discrimina.
La lluvia, el viento canta en mi ventana
la sordera del hombre no lo escucha
le puede la ambición de su elitismo.
Sentir, vivir la luz de la mañana
son monedas que enriquecen la lucha.
El hombre, el hombre alienta su egoísmo.
®Julie Sopetrán
Al decir «El hombre» me refiero a cada individuo de la especie Homo sapiens, sin distinguir si es masculino o femenino.