Hoy, ahora, eres tiempo para habitarte a solas
eres árbol y cielo, nube, canción, arena;
firmamento del alma. Un mar de caracolas
la sensación errante que a pulso se encadena.
Eres esa mirada que parecía ajena
disimulando tactos, eclipses, aureolas;
de tu magia de tiempo mi corazón se llena
y esa luz de tu cuerpo me transita las olas.
En tu piel se desnuda mi palabra dormida
son voces interiores, la luz que nos florece
romance de caricias que me nombra el paisaje
un sudor que perfuma la expresión compartida
o el célico cuidado del amor que nos crece
y traduce los tonos de nuestro afín lenguaje.
Julie Sopetrán



















